Indica la capacidad de un papel para reflejar la luz y expresar indirectamente su grado de brillo. La alta blancura permite una reproducción cromáticamente fiel de las imágenes originales. La blancura baja, en cambio, es más apropiada para imprimir textos, ya que la menor reflexión de la luz evita la fatiga de lectura. Hay varios métodos disponibles para controlar la blancura del papel; los más comunes son ISO 2470 y CIE Whiteness (ISO 11475:2004).